Los cambios estructurales de la composición de la población imponen nuevos desafíos a las sociedades y se suman a los que ya existen con las estructuras de población tradicionales. El cambio estructural de la población muestra que, a medida que vivimos más tiempo, sumado a tasas de reproducción más bajas, las pirámides de población habituales adquieren forma de caja. La diferencia de área entre la caja y la pirámide representa nuevos grupos de población en la parte superior de la escala de edad. Estos grupos y sus interconexiones con el resto de grupos etarios imponen desafíos de infraestructura, institucional y de capital humano. Las sociedades deben enfrentar estos desafíos y desarrollar soluciones sociales y privadas que promuevan comunidades integradas intergeneracionales.

La economía del cuidado se refiere a los elementos y dinámicas de la demanda y oferta del trabajo, bienes y servicios asociados a la economía del cuidado. Esto último implica trabajo de cuidado formal e informal. La Organización Internacional del Trabajo destaca que las actividades involucradas se superponen entre sí, ya que hay actividades de cuidado tanto directas como indirectas. Las directas incluyen actividades personales y relacionales, como el cuidado de niños o enfermos, y las indirectas incluyen deberes relacionados, por ejemplo, con la limpieza y / o la cocina.

La economía del cuidado tiene un componente generacional importante, ya que se dirige específicamente a las personas mayores y los niños, además de las personas discapacitadas y/o discapacitadas y enfermas de todas las edades.

El objetivo es actualizar y ampliar las opciones de estos grupos de la población para satisfacer sus preferencias. Alcanzar este objetivo requiere el fortalecimiento del tejido social y sus interconexiones entre diferentes generaciones.

Desafíos actuales de la economía del cuidado:

  • El envejecimiento de la población y la correspondiente presión sobre los sistemas de pensiones.
  • Condiciones actuales de salud mental de la población, demandando servicios de salud mental.
  • Tremenda informalidad y trabajos mal remunerados y/o no remunerados, y muchas veces subestimados y/o no reconocidos.
  • Sesgo de género femenino de la fuerza laboral del cuidado formal e informal.
  • Sesgo de información de los productos de ayuda.
  • Infraestructura deficitaria de ciudades.
  • Falta de capital humano adecuado en el sector asistencial.
  • Falta de redes de apoyo de los grupos de población demandantes de atención.
  • Falta de políticas públicas dirigidas a las discapacidades, por lo que los presupuestos son inestables.
  • Falta de recolección de datos sobre los grupos objetivo de la economía del cuidado.
  • Falta de estandarización y definición sectorial de la economía del cuidado.

Nuestro centro realiza investigación y desarrollo de datos sobre temas intergeneracionales, como los señalados en nuestra misión. Entre otros, estilo de vida, habilidades, ingresos, empleo, comportamientos de consumo y ahorro, y adopción de tecnología y reciclaje. El ISRCenter propone intervenciones específicas y políticas públicas basadas en evidencias que promuevan sociedades integradas intergeneracionalmente como los programas de tutorías intergeneracionales y los bancos digitales de memorias. Al mismo tiempo, contribuye a generar conciencia sobre la necesidad de cambiar las percepciones de las sociedades sobre las personas mayores, destacando su papel como miembros activos de sus comunidades e instituciones, y participantes activos y consumidores de las economías. Aunque quizás de forma más sutil, también existen percepciones erróneas de las generaciones mayores con respecto a las más jóvenes. Este centro proporciona una plataforma para mantener abiertos los diálogos intergeneracionales, alimentando el debate público con evidencia, datos y desafiando algunos de los enfoques predominantes.

Con respecto a la economía del cuidado, el ISRCenter está trabajando para producir informes de políticas que propongan intervenciones de políticas específicas que aborden algunos de los desafíos mencionados e incluyen lo siguiente:

  • Ampliar la cantidad y mejorar la calidad de la oferta de profesionales asistenciales. Requiere más esfuerzos de investigación para revisar socioeconómicamente las condiciones actuales y estimar las necesidades futuras de los recursos involucrados. 
  • Uso de la tecnología disponible. Por ejemplo:
    • Actualizar la capacitación, incluyendo capacitación en AR y VR para mejorar la empatía y las habilidades sociales. Una mejor formación mejora la productividad de los cuidadores y, por tanto, su salario. 
    • Telemedicina. Requiere el reconocimiento y garantía de un acceso a internet de calidad como necesidad básica y alfabetización digital universal. 
    • Desarrollar aplicaciones digitales que permitan y promuevan específicamente conexiones intergeneracionales duraderas.
  • Implementación y facilitación de alianzas público-privadas para brindar esquemas de vivienda social e infraestructura pública para mejorar las ciudades inclusivas que permitan e inviten especialmente a las conexiones intergeneracionales. 
  • Alianzas público-privadas para brindar programas de entretenimiento educativo con el objetivo de impulsar y fortalecer las conexiones intergeneracionales. 
  • Implementar un enfoque objetivo específico en el componente informal de la economía del cuidado para ampliar en consecuencia su capacitación y certificación formal. 
  • Desarrollar la estandarización y la regulación correspondiente sobre los bienes y servicios prestados dentro de la economía del cuidado. 
  • Implementar mecanismos de medidas piloto para evaluar cuantitativa y cualitativamente el lado de la oferta de la economía del cuidado a nivel de los sectores productivos.