Mentoría, propósito laboral y aprendizaje intergeneracional

Los neerlandeses emplean la misma palabra para referirse al aprendizaje y la enseñanza. Tiene sentido ya que es innegable que cuando se enseña, una persona también aprende, y cuando se aprende, también enseña, al menos proporcionando la experiencia práctica al profesor. Por tanto, se trata de servir y ser servido al mismo tiempo.

 

El campo de la educación está atravesando una transición para adaptarse y hacer frente a los desafíos actuales y futuros del mercado laboral. La formación formal se concentra en las primeras etapas del curso de la vida, pero sus proyecciones muestran un camino formativo más distribuido y continuo a lo largo de todo el curso de la vida. Esta idea también está alineada con la educación combinada y los enfoques de aprendizaje basados ​​en problemas y los programas de capacitación continua. Y estos requirieron más relaciones colegiales en el trabajo para complementar la formación formal específica y general.

 

La tutoría es un elemento fundamental a la hora de evaluar el significado y el propósito de muchos trabajos. Según Homero en la Odisea, Mentor era amigo de Ulises y maestro y consejero de su hijo Telémaco. Posteriormente la RAE define la palabra mentor como consejero y guía, maestro o padrino. Hoy en día, el concepto está ganando peso y se está notando como una buena práctica dentro del mercado laboral y las empresas. La mentoría implica la transferencia efectiva de conocimientos y lecciones aprendidas de experiencias anteriores, y la convergencia del aprendizaje intergeneracional para perseguir avances en los campos respectivos.

 

Homero nos cuenta en la Odisea que Méntor fue amigo de Ulises, y maestro y consejero de su hijo Telémaco. De ese nombre propio, ya en el siglo XVIII, derivó el común mentor/mentora, sustantivo que la RAE define como consejero y guía, pero también maestro y padrino. En el siglo XXI, aunque se practica también por algunos mercenarios –y no pocos advenedizos–, el mentoring quiere aparecer como una respetada/reputada y bien pagada profesión donde el conocimiento y la experiencia del mentor se conjugan para ayudar a todos aquellos que, neófitos, persiguen objetivos concretos en cualesquiera ámbitos, desde la política y las artes al mundo del deporte o, especialmente, al universo de los negocios y las empresas. (https://ethic.es/2021/03/mentores-y-caciques/)

 

Junto con la práctica de prueba y error, los mentores constituyen un componente fundamental del aprendizaje efectivo. Y el ejercicio de mentoría proporciona el espacio para mejorar las relaciones intergeneracionales y promover el conocimiento y el desarrollo sostenible en todos los sectores productivos. Por último, pero no menos importante, la práctica de la mentoría también genera externalidades positivas o efectos secundarios positivos a nivel individual y comunitario, como mejor salud y cohesión y capital y social.